Detector de fugas por humo con compresor de aire incorporado de 10 litros por minuto. Pensado para los sistemas turbo, detecta cualquier fuga del vehículo salvo los sistemas EVAP.
Qué incluye: compresor incorporado, manómetro de presión, medidor de flujo ajustable y detección UV que llega a fugas de menos de 0,2 mm, a 12 V y con ciclo de trabajo de 5 minutos.
Para quién es: taller de mecánica que persigue entradas de aire falso, silbidos de turbo y pérdidas en la admisión o el escape sin un código que señale el punto.
A tener en cuenta: no cubre los sistemas EVAP y el líquido de humo es un consumible, con una carga de 40 mililitros.
El Launch SLD501 es un detector de fugas por humo: llena de humo a baja presión el circuito que se quiere comprobar y la fuga se localiza mirando por dónde sale. Lo que lo distingue es que lleva el compresor de aire incorporado, con un caudal de hasta 10 litros por minuto, así que no depende de la red de aire comprimido del taller. Está pensado en concreto para los sistemas turbo, y localiza cualquier fuga del vehículo salvo la de los sistemas EVAP, el circuito que recupera los vapores de combustible. Lleva manómetro de presión y medidor de flujo ajustable, que permiten valorar el tamaño de la fuga y no solo verla. La detección por UV, con luz ultravioleta, llega a fugas de menos de 0,2 mm, y el equipo funciona a 12 V con un control inteligente para el ciclo de trabajo de 5 minutos.
El caso típico es el vehículo que llega con el turbo silbando, con pérdida de potencia o con la mezcla descuadrada por aire falso, y sin un código que señale el punto. Ahí la fuga no se deduce, se ve: se mete el humo y sale por la grieta, por el manguito mal asentado o por la junta cansada. El adaptador de cono acopla el equipo a la mayoría de entradas de aire y sistemas de escape, así que el mismo aparato vale para la admisión y para el escape. El manómetro y el medidor de flujo añaden el dato que falta cuando hay varias fugas pequeñas y hay que decidir cuál se repara. El compresor propio lo hace cómodo en un taller con una sola toma de aire: el equipo se lleva al coche y no al revés.
Lo que se gana es dejar de cambiar piezas por descarte. Una entrada de aire falso puede costar dos o tres intentos a ciegas, y cada intento es una pieza comprada y unas horas que nadie paga.
Hay que saber lo que no cubre. Los sistemas EVAP quedan fuera por diseño, así que no sustituye a un equipo específico para ese circuito. El líquido de humo es un consumible, de 40 mililitros por carga, y el equipo necesita alimentación a 12 V. Y un aviso sobre el kit: la descripción del fabricante cita el adaptador de cono, el líquido de humo y el kit de detección UV dentro de la maleta, mientras que su propia tabla los marca como opcionales, así que conviene confirmarlo al pedir.
Este equipo se sirve por el canal oficial de Launch Ibérica, que es la filial del fabricante para España y Portugal, así que entra con la garantía comercial de la marca y con soporte técnico en castellano.
Conviene tenerlo en cuenta al comparar precios: circulan unidades de importación paralela que parecen el mismo aparato y salen más baratas, pero vienen preparadas para otro mercado y, al quedar fuera del canal oficial, pueden encontrarse sin garantía ni soporte aquí el día que hace falta, que es cuando el equipo está parado y el taller no.
Envío solo a la península.
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Detector de fugas por humo con compresor de aire incorporado de 10 litros por minuto. Pensado para los sistemas turbo, detecta cualquier fuga del vehículo salvo los sistemas EVAP.
Qué incluye: compresor incorporado, manómetro de presión, medidor de flujo ajustable y detección UV que llega a fugas de menos de 0,2 mm, a 12 V y con ciclo de trabajo de 5 minutos.
Para quién es: taller de mecánica que persigue entradas de aire falso, silbidos de turbo y pérdidas en la admisión o el escape sin un código que señale el punto.
A tener en cuenta: no cubre los sistemas EVAP y el líquido de humo es un consumible, con una carga de 40 mililitros.