Funciona sin ningún otro equipo: pantalla LCD retroiluminada de cuatro líneas y veredicto en unos tres segundos. Mide acumuladores de 6, 12 y 24 V de plomo ácido, gel y AGM.
Qué incluye: seis pruebas (voltaje, batería, arranque, carga, corriente y onda), función de pruebas continuas para encadenar varias baterías, salida USB, compensación automática de temperatura y carcasa de ABS resistente al ácido.
Para quién es: taller que valora muchas baterías al día en recepción, y quien revisa flotas o lotes de acumuladores en almacén.
A tener en cuenta: muestra el resultado en pantalla y lo exporta por USB, pero no imprime.
El Launch BST560 es un comprobador de baterías autónomo, con su propia pantalla LCD retroiluminada de cuatro líneas, pensado para llevarlo encima todo el día. Mide acumuladores de 6, 12 y 24 V de plomo ácido, de gel y AGM, en automóvil, motocicleta, cortadoras del Grupo 31 y vehículos comerciales 4D/8D, y resuelve cada prueba con un «Buena» o «Reemplazar». Hace seis pruebas distintas: voltaje, batería, arranque, sistema de carga, corriente y detección de onda, de manera que el estado del acumulador y el del circuito se ven en la misma parada. Devuelve el valor en unos tres segundos, sin calentar el aparato, sin descargar la batería y sin chispas. Su función de pruebas continuas permite encadenar un acumulador tras otro sin reiniciar nada, y el puerto USB vuelca después los resultados a un ordenador.
Es el modelo del taller que comprueba muchas baterías al día sin depender de ningún otro aparato. Funciona solo, se queda en el mostrador de recepción y el coche se valora nada más entrar, antes de decidir si pasa a foso. Las pruebas continuas son la diferencia cuando hay que repasar una flota entera o el lote de acumuladores que lleva meses en la estantería: se va de uno a otro sin menús intermedios. Con la salida USB, lo medido en la jornada se descarga al ordenador y queda en la ficha del vehículo. Y al medir corriente y onda, la duda de si el alternador rectifica bien se resuelve en el mismo sitio.
El ahorro está en el tiempo de mostrador. Un dato objetivo en tres segundos zanja la discusión sobre si la batería aguanta otro invierno y evita montar un acumulador nuevo sobre un circuito de carga que sigue estropeado, que es la avería que vuelve a los quince días.
Conviene saber dónde está el límite. El BST560 dictamina con un «Buena» o «Reemplazar», no levanta acta en papel: si hace falta entregarle al cliente un justificante impreso de la prueba, ese trabajo lo hace el modelo con impresora térmica incorporada. Aquí se lee en pantalla y se exporta por USB, así que para archivarlo hace falta un ordenador.
Este producto se sirve por el canal oficial de Launch Ibérica, que es la filial del fabricante para España y Portugal, así que entra con la garantía comercial de la marca y con soporte técnico en castellano.
Envío solo a la península.
Te orientamos si este es el producto adecuado para tu taller, autolavado o servicio detailing.
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Funciona sin ningún otro equipo: pantalla LCD retroiluminada de cuatro líneas y veredicto en unos tres segundos. Mide acumuladores de 6, 12 y 24 V de plomo ácido, gel y AGM.
Qué incluye: seis pruebas (voltaje, batería, arranque, carga, corriente y onda), función de pruebas continuas para encadenar varias baterías, salida USB, compensación automática de temperatura y carcasa de ABS resistente al ácido.
Para quién es: taller que valora muchas baterías al día en recepción, y quien revisa flotas o lotes de acumuladores en almacén.
A tener en cuenta: muestra el resultado en pantalla y lo exporta por USB, pero no imprime.