Misma prueba de batería y sistema eléctrico de la gama BST, con impresora térmica incorporada: el resultado se entrega en papel al cliente sin pasar por un ordenador. Acumuladores de 6, 12 y 24 V de plomo ácido, gel y AGM.
Qué incluye: impresora térmica, pantalla LCD retroiluminada de 4 líneas, seis pruebas (voltaje, batería, arranque, carga, corriente y onda), puerto USB y carcasa de ABS resistente al ácido.
Para quién es: taller que vende baterías de mostrador, tramita garantías o mantiene flotas y necesita dejar constancia escrita de cada medición.
A tener en cuenta: el papel térmico es consumible aparte y el equipo pesa 450 gramos.
El Launch BST860S es el comprobador de la gama BST que lleva impresora térmica incorporada, de modo que el resultado de la prueba sale en papel ahí mismo, sin pasar por ningún ordenador. Evalúa acumuladores de 6, 12 y 24 V en automóvil, motocicleta y vehículos comerciales 4D/8D. Hace las mismas seis comprobaciones que el resto de la gama y las cierra en unos tres segundos, sin calentarse ni descargar nada. Junto al ticket impreso mantiene el puerto USB, por si además interesa volcar el histórico a un ordenador. Su cuerpo es más grande que el de un BST de bolsillo porque aloja el rollo de papel, y se va a los 450 gramos.
La impresora es lo que justifica el salto de precio, y se nota en el trato con el cliente. Quien duda de que su batería esté acabada cambia de opinión cuando se le pone delante un papel con la medición, y el que se lleva un acumulador nuevo se va con el documento de que el viejo no daba. Ese mismo ticket es el que acompaña a la reclamación cuando una batería en garantía falla antes de tiempo, porque deja constancia de la fecha y del valor medido, no de una opinión. En el mantenimiento de flotas permite grapar la prueba al parte de trabajo de cada vehículo sin depender de que alguien descargue nada luego. Y en el taller que vende baterías de mostrador, imprimir el estado del acumulador que trae el cliente convierte una consulta rápida en una venta explicada.
Lo que ahorra es discusión y papeleo a la vez. El justificante se entrega en el acto, con lo que ni hay que sentarse en el ordenador a redactar nada ni queda la sustitución apoyada solo en la palabra del mecánico, que es donde nacen las reclamaciones.
Al valorarlo conviene tener en cuenta dos cosas. La primera es que el papel térmico es consumible y se repone aparte. La segunda es el tamaño: con 450 gramos y un cuerpo bastante mayor, no es el aparato que se lleva en el bolsillo del mono todo el día; si lo que se busca es medir a pie de vehículo, hay modelos más pequeños de la gama que no imprimen.
Este producto se sirve por el canal oficial de Launch Ibérica, que es la filial del fabricante para España y Portugal, así que entra con la garantía comercial de la marca y con soporte técnico en castellano.
Envío solo a la península.
Te orientamos si este es el producto adecuado para tu taller, autolavado o servicio detailing.
Hablar ahora por WhatsApp
Misma prueba de batería y sistema eléctrico de la gama BST, con impresora térmica incorporada: el resultado se entrega en papel al cliente sin pasar por un ordenador. Acumuladores de 6, 12 y 24 V de plomo ácido, gel y AGM.
Qué incluye: impresora térmica, pantalla LCD retroiluminada de 4 líneas, seis pruebas (voltaje, batería, arranque, carga, corriente y onda), puerto USB y carcasa de ABS resistente al ácido.
Para quién es: taller que vende baterías de mostrador, tramita garantías o mantiene flotas y necesita dejar constancia escrita de cada medición.
A tener en cuenta: el papel térmico es consumible aparte y el equipo pesa 450 gramos.